Tres dias, ya solo quedan tres dias para poder escapar de esta ciudad y huir de todo (metaforicamente hablando, por supuesto). Los puedo contar con mis dedos: martes, miercoles, y ¡oh, sí! ¡éste es!, jueves. Ya tenemos los billetes, ya tenemos las entradas, ya tenemos la predisposición, tan solo falta que llegue el día. Porque a pesar de que, como muy bien comentan algunos, hay dos parciales aquí, a la vuelta de la esquina, este fin de semana me voy a olvidar tanto de la estadística como de la lógica.
Por cierto, quería comentar una cosa que me revienta. Los profesores prepotentes. El de estadística lo es (espero por mi propio bien que no lea esto... oh, la probabilidad es mínima), se cree mil veces superior a sus alumnos y se cree con derecho a decirles todo lo que le parece mal. Oh, ¿al señor le parece mal que seamos humanos y nos equivoquemos? ¿al señor le molesta que tengamos que corregir los resultados?. Igual a mí me molesta la cara de amargado y cabrón del señor, y no le digo nada. Pero igual, igual solo. Lo que pasa que yo no me subo a un púlpito a expandir mi fé, como hace él. Que se limite a dar clase, que para eso le pagan, y si algo le jode, pues que se aguante. Y dicho sea de paso, no desempeña nada bien tampoco su trabajo legítimo...
Aparte de la mala ostia de la que me ha puesto ese tipejo, me voy ya a dormir ya, que mañana vuelve a "amanecer" bastante pronto.
Posteado por phestar en estudios a las 01:59