Al menos de momento, ya paso el (horrendo) examen de estadística y ahora ya solo nos queda salir a celebrarlo... bueno, celebrar lo que es celebrar... tampoco sé yo si demasiado, pero al menos, olvidarlo. Aunque la próxima semana ya vuelve a amenazar otro más de lógica computacional. Ay, menos mal que luego hasta febrero, ya podremos tocarnos los cojones las narices todo lo que queramos y más ;)