Desde hace unos años tengo grabada en la mente una imagen (que seguramente ví en alguna película que no recuerdo): un campo de batalla lleno de cadaveres y moribundos, y, de repente, apareciendo por el medio de una neblina fantasmal, un grupo de curas y sacerdores encabezados por un obispo o similar portando una cruz, recitando todos ellos en latín, supongo que en pos de la salvación de las almas de los caidos.
Pues bien, cuando veo a los políticos hoy por hoy besar la mano del Papa, no puedo evitar pensar en esa imagen.
Posteado por phestar en opinion a las 13:05