Releyendo mi post anterior me doy cuenta de lo mucho que se han radicalizado mis ideales en los últimos tiempos. Y me pregunto, ¿qué es lo que alimenta dicha tendencia?. Es el odio, por supuesto. El odio es el motor del cambio, el odio es el motor de más odio y me hace desear soluciones drásticas para todo. Me hace huir del consenso y me hace un ser intolerante. Lo peor es que ahora estoy a gusto con mis ideas. Pero, ¿son mias o son de él?. Da igual, viven aquí dentro, conmigo.
Me gustaría poder arrancar el mal de raiz. Pero no puedo, es imposible. No se puede dejar de odiar mientras todo lo que uno diga sean estupideces y todo lo que uno haga sean idioteces. Estúpido. Idiota.
Posteado por phestar en general a las 15:39Yo ultimamente tengo que controlar mi odio para que no me domine, hasta ahora tengo la batalla ganada pero nunca se sabe...
Posteado por: Javuto (193.146.104.153) el 8 de Mayo, 2003, 11:43