La próxima vez que me pongan una multa de tráfico, en vez de pagarla voy a hacer que el presidente de mi comunidad autónoma interceda ante el gobierno central para potenciar el muy necesario diálogo entre las partes. Después voy a manifestarme quejándome de que mi libertad para circular a 140 km/h por ciudad está coartada por los fascistas ponedores de multas manejados por el estado opresor. Y, por último, si me declaran culpable, voy a cambiarme el nombre de Guillermo a Guilermo, quedándo así clarísimo que no soy la misma persona y por tanto no puedo pagar la multa, pues ya soy una entidad distinta sin ninguna relación con ese tal Guillermo.
Así veo yo el llamado "problema", problema que no existe. ¿Y tú, cómo lo ves?.
Ay... y me había prometido a mí mismo no hablar de política aquí...
Bueno, ahora que ya pasó la cena (sí, lo sé, estoy publicando demasiado esta noche), me gustaría comentar, brevemente, cierta noticia de los pasados dias, concretamente del día 18 de este mismo mes. Es, ni más ni menos, que la compra de Telecinco (bueno, de una parte mayoritaria de las acciones, ya sabeis cómo es ésto) por parte de Mediaset, grupo controlado por la familia de Silvio Berlusconi (creo que ya todos sabemos quien es). Y si comento esto, no es porque me interese particularmente ni la política ni la televisión en general, ya que es un medio que no sigo demasiado, sino por lo increiblemente insoportables que son los señores de Informativos Telecinco.
Sí, ya sé que mucha gente prefiere ese telediario al de cualquier otra cadena, pero últimamente tienen una actitud de creerse los libertadores de la información (especialmente con el tema del fuel en Galicia) y los paladines de la veracidad, que, sinceramente y hablando en plata, me revienta las pelotas. Porque están tan politizados como cualquier otra cadena y mucha gente no se da cuenta. Por cierto, por si alguien lo va a preguntar, lo veo por obligación: una familia, una tele, como Dios manda. Ah, y CQC, se mató sólo, seguro...